Expolición / La suerte está echada / Amado Sanmartín Hernández

Expolición / La suerte está echada / Amado Sanmartín Hernández
Expolición
La suerte está echada
Amado Sanmartín Hernández
A Luis Enrique, la octava llamita.

Cuando Expolición vea la luz pública, la suerte de los oaxaqueños y la del mismo gobernador, ya estará echada, por un simulacro de revocación de mandato, en medio de un despilfarro de los dineros públicos y viciadas prácticas del ancien régime. Aunque las trampas ya habían sido tendidas con antelación para que todo siguiera igual, se tuvo el temor de que la votación no favoreciera al mandatario morenista. 

Se habían prendido las alarmas de que podría haber resultado equivocada la presunción del de Betaza, de tenerlas todas consigo y con ejércitos del mismo gabinete, de las autoridades electorales y de diputados morenistas, desataron una perversa y enloquecedora campaña por todo el Estado con propaganda y difusión mediática, la compra del voto y la conciencia para que el morenista siguiera gobernando. Ningún poder detuvo las campañas que los vocingleros estatales y nacionales hicieron de este evento a través de sus medios de difusión. No se tiene una idea siquiera del costo de esta propaganda, solo vista en los mejores tiempos del priato. 

Esta compra de votos y de conciencia ha sido muy costosa; pero tampoco se dirá quién o quiénes la financiaron, aunque ya los oaxaqueños aseguran que fue el mismo gobernador el que costeó, claro, con los dineros públicos esta adquisición de sufragios para alcanzar la votación que para el efecto fijaron las autoridades electorales de Oaxaca.

El miedo no anda en burro, y ante un eventual fracaso fue que el gobierno morenista recurrió a las viejas prácticas del priato para continuar en la punta de la pirámide. Solo hay que recordar que para la elección de gobernador, hace cuatro años, votó el treinta por ciento del padrón electoral, “como nunca” como él mismo dice, ningún mandatario había logrado, después de Ulises Ruiz el chacal de Chalcatongo. “No somos iguales”… pero como se parecen.

***

 ESTA farsa o circo de tres pistas de una revocación de mandato en Oaxaca, se produce cuando el gobierno de pseudo izquierdistas parece no haber salido todavía de la curva del aprendizaje, y lo mas grave es que no percibe aún los conflictos sociales, que no solo no puede solucionar, sino que los empeora o crea nuevas crisis que están agudizando el descontento popular. 

A tres años de su mandato recurre a todos los medios para crear una escenografía distinta y muy lejana a la realidad de Oaxaca, que ha encumbrado como el Estado más desarrollado del país, incluso por encima de Nuevo León, según el discurso megalómano del mandatario y de todo su gabinete de tartufos que no dejan de quemarle incienso junto con la mediocracia que cada ocho días acuden a la homilía en el palacio virreinal, embelesada ante los logros y maravillas de desarrollo que anuncia el mandatario, eso sí, sin hacer preguntas incómodas relacionadas con la corrupción, la inseguridad, la criminalidad, el número cada vez mayor de ejecuciones, como las cuatro ocurridas este viernes en Juchitán y San Antonio de la Cal, desapariciones forzadas de mujeres, feminicidios e infanticidios y de los que el gobierno nunca da a conocer los números de todos estos hechos, y en cambio, niega y condena la numeralia que revelan medios y organizaciones sociales. 

“Son cosas de nuestros enemigos” suelen decir los morenistas, así los muertos caigan en pleno zócalo de la ciudad. Los conflictos entre comunidades y desplazamientos de pobladores están ahí latentes, inamovibles, así el pirómano social, o sea el secretario de gobierno, diga que ya hay paz y tranquilidad en esos pueblos que mantienen disputas y ha habido muertos por el lineamiento de las mojoneras. 

El funcionario de marras habla de paz, pero lleva a la guerra a los pueblos que aspiran tranquilidad y ser buenos vecinos, el respeto a sus derechos y libertades para elegir sus autoridades; pero en cambio, llegan a sus municipios, gente impuesta por el mismo gobernador y el secretario de gobierno, como son los casos de Santiago Amoltepec y Santiago Xanica, donde fueron reconocidos no solo por el régimen estatal, sino por las mismas autoridades electorales y el Poder Legislativo, porque quienes llegaron como autoridades a esos lugares son amigos o tienen compromisos con el gobernante y su secretario. 

Al parecer el gobernador le ha de haber echado una mirada, aunque sea con la vista gorda, -claro, sin ánimo de resolverlos- a todos estos conflictos pendientes por todas partes, mas los compromisos y promesas que anda haciendo con sus gozonas y guelaguetzas en sus recorridos por todo el territorio oaxaqueño y con cuyas fotos se promueve en los espectaculares, ¿pero… qué pasará si hay revocación de mandato?

 So long raza.

Categoría

Etiquetas