Expolición
¿Nuevas ocurrencias?
Amado Sanmartín Hernández
Por segunda ocasión y en menos de un mes el gobierno morenista de Oaxaca recurre a otra sucia patraña, ahora con cargo de incompetentes en el gabinetazo, porque con una veintena de desconocidos parece que esta vez hubo cuidado de que no creciera el nepotismo con nuevos parientes y amigos.
El gobernador no logró sorprender ni dejar pasmado a nadie con los cambios que realizó y que había anticipado desde mucho antes de que el 25 de enero se llevara a cabo esa farsa de la revocación de mandato, anuncio que hizo porque ya sabía que del modo que fuera, iba a seguir en el cargo.
Si el de Betaza quiso impactar a los oaxaqueños con los cambios en su gabinete el pasado día 18, lo único que logró fue decepcionar nuevamente a la población, pues la maniobra que realizó no consistió en remover a los que verdaderamente deberían de irse, sin asumir que los despedidos deberían quedarse, porque su desempeño tampoco es para celebrarlo en las galerías con la ola futbolera, porque nadie puede jurar que su tarea fue muy honesta, por ejemplo el director de Seguridad Pública, que aparte de sospecharse que desvió fondos públicos de la corporación, su actuación al frente de los cuerpos policiales fue desastrosa, pues en tres años el índice de criminalidad, de ejecuciones, feminicidios, infanticidios, desapariciones forzadas, alcanzaron una numeralia que el gobierno se niega a reconocer.
Otro cambio necesario era en el Registro Civil, dependencia que solo ha servido de negocio para los titulares y oficiales que cobran a la gente cuotas adicionales; así como los de Infraestructuras y Comunicaciones, cuyo titular, a pesar de ser pariente del gobernador, se presume que en la dependencia se descubrió un hoyo negro financiero y que las obras no avanzaron como estaban programadas ni reflejaban el presupuesto invertido.
También la Secretaría de las Mujeres, una dependencia siempre en conflictos; de Vivienda Bienestar, del COBAO, siempre en líos. El resultado de lo que se esperaba que fuera un cambio trascendente que por lo menos despertara la inquietud de un nuevo rumbo con el arribo de otros insignes desconocidos, no fue mas que un ruido estruendoso con muy pocas nueces.
***
DE la manera estrambótica, surrealista, “goebbeliana”… con que está gobernando en Oaxaca el de Betaza, le pone la soga en el cuello al morenismo, y en próximos procesos electorales corre el riesgo de ser oposición como lo era antes del lopezobradorismo.
Hay dos sucesos que marcaron el rumbo inalterable que desde hace tres años lleva el morenismo en Oaxaca; ha sido una narrativa de políticas opiáceas que cada vez se alejan mas de la realidad de los oaxaqueños, que han visto despedazados sus sueños y aspiraciones reales cuando subió al poder un grupo de aventureros que decían provenir de las luchas sociales y de una izquierda que adoptaron para lograr arribar al poder y ver cumplidas sus ambiciones; y por otra parte, esa comedia de “Cómicos de la legua” que fue la revocación de mandato, y últimamente el maquillaje de “Solo bellas de noche” que fue el cambio de algunos funcionarios en el gabinetazo del régimen tartufo. No es que fueran muy necesarios y honestos que se diga ¡qué bruto!, pero debieron haberles hecho compañía muchos de los que se quedaron para seguir formando parte de la familia gobernante.
Lo trascendental y saludable para el pueblo y para la misma administración morenista, es que también se hubieran ido el “pirómano social”, o sea el secretario de gobierno; así como el Rasputín del gobernador, el tal Geovany, quien por cierto, ha metido a su jefe en muchos líos y de los cuales ha tenido que recular, pero ahí lo mantiene el mandatario, así como a la secretaria de Turismo, donde ahora parece menos el despilfarro de millones de pesos que hay en esa dependencia.
El del IEEPO también debió de ahuecar el ala, junto con Flavio Sosa quien acabó con 45 años de vida de la Feria Internacional del Libro en Oaxaca, atribuyendo esa aberración a la falta de presupuesto, cuando en realidad, de lo que se trataba era de que el Estado tuviera su propia Feria y fuera el primero en el país.
Otra funcionaria que la gente esperaba que se fuera, es la secretaria de Vialidad y Transporte, donde el dinero corre a ríos, pero sobre todo en el Sector Salud donde es explicable que mucha gente muera por las condiciones lamentables en la infraestructura de los hospitales, la falta de insumos, medicamentos y personal médico…
Pero el que permanecerá inalterable en su cargo y acabará el sexenio con el mandatario, será Donato Vargas. No se sabe que nuevas ocurrencias tendrá el gobernador en el “relanzamiento” que dice que tendrá su mandato a partir del cambio que acaba de hacer en su gabinete. A ver si un día los presenta.
So long raza,