Expolición
Previsible escasez de agua
Amado Sanmartín Hernández
Con sus leyes privatizadoras, el régimen morenista lo único que ha logrado, es fortalecer una lucha que desde hace más de dos años se ha enfocado en la defensa de la propiedad colectiva de la tierra en Oaxaca. Hasta ahora, el gobierno aparenta mantener en suspenso sus proyectos; pero si esperaba que este despertar se desgastara, se equivocó, porque el movimiento ha tomado fuerza de tal modo, que cada vez crece el número de las organizaciones sociales, los colectivos y autoridades agrarias que se han propuesto llevar a cabo esta defensa hasta las últimas consecuencias para evitar el despojo de sus territorios así como el saqueo y destrucción que provoca la minería, la sobre explotación del agua, los bosques y todos los recursos naturales. Esta guerra fue declarada hace mas de dos años por el gobierno cuando perversamente propuso una reforma a la Ley de Ingresos, encaminada a la privatización de las parcelas agrarias bajo la promesa de premiar el aumento en el cobro de impuestos prediales en los municipios. El plan era demencialmente perfecto y parecía que iba a pasar inadvertido, pero la argucia fue descubierta y denunciada en el Primer Foro en Defensa del Territorio y la Propiedad Social en Oaxaca. En esa ocasión se logró exitosamente que la propuesta gubernamental se congelara, pero también se visibilizó con el intercambio de información entre los asistentes la existencia de conflictos agrarios, limítrofes, del agua, de plagas en los bosques y la existencia de concesiones para la explotación de los recursos del subsuelo y la apropiación de litorales para construcción de complejos habitacionales y turísticos. Posteriormente, en el segundo Foro, llevado a cabo hace un año se consideró necesario declararlo Foro permanente ya que todos los conflictos permanecían y otros se agravaron con la presencia de la delincuencia organizada, que parecía ser la mano ejecutora del gobierno para lograr someter a la protesta organizada que estaba echando por los suelos sus iniciativas privatizadoras.
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Y en el tercer Foro, llevado a cabo este quince de abril, ésta vez con un mayor número de organizaciones sociales y autoridades agrarias, el movimiento no solo tomó mayor fuerza, sino la capacidad y la decisión para enfrentar otros retos que violentan los Derechos, la paz y la seguridad de las comunidades; también se unificó la defensa contra la explotación y despojo de sus territorios y sus recursos naturales, violentados por leyes y decretos draconianos y la intromisión de intereses externos que provocan la división y el enfrentamiento entre la misma población o entre pueblos vecinos. El caso más emblemático es el que se tiene ahora en San Lorenzo Cacaotepec, Etla, donde por el agua se están dando casos de discriminación, cuando se trata de una comunidad indígena donde un grupo en el Cabildo, junto con familiares e incondicionales, intenta someter abusivamente a gente que llega a vivir al lugar, aún cuando estas personas constituyen un núcleo que hasta ahora han logrado integrarse a la vida y costumbres de la población nativa, sin participar jamás en la elección de las autoridades municipales o agrarias, en el entendido de que esos cargos se otorgan solo a personas nacidas en el pueblo. Hasta ahora todo había sido buenas relaciones a pesar de que en el Bando de Policía y Buen Gobierno, contra todos los Derechos Constitucionales y Humanos se señale tajantemente que “los de fuera deben someterse a la voluntad de la autoridad”, y jamás se habían dado abusos de poder de parte de las autoridades municipales como ahora está ocurriendo. No se comprende qué intereses mueven a quienes tratan de dividir y confrontar a la población, cuando la problemática con toda seguridad empeorará para este pueblo. Todavía no hay escasez de agua, pero criminalmente ya se trata de justificar el racionamiento para cuando la Ciudad Salud con sus tres hospitales, agote los mantos acuíferos de toda la cuenca de Etla, aunado a la basura que generen estos centros médicos. Otras amenazas serían el Corredor Zapoteca que provocará cambios en el modo de vida que hasta ahora ha sido tranquilo y rural, y el libramiento sur que necesariamente afecta terrenos de San Lorenzo, como ya ocurrió con la carretera rápida a México. Y contra estos proyectos en marcha que se instalan sin información ni consulta, violentando el Derecho consagrado en el convenio 169 de la OIT, la pregunta obligada es ¿cómo enfrentarán situaciones tan serias los pobladores estando divididos, los usos y costumbres terminarán siendo un bello sueño… a quién le sirve la ruptura del tejido social? Este caso de discriminación y polarización en San Lorenzo Cacaotepec, ya ha sido abordado entre los pronunciamientos del reciente Tercer Foro Permanente en Defensa de la Tierra y el Territorio.
So long.