Visión Política
Candil de la calle.
Por: Fernando Cruz López
En Oaxaca estamos presenciando una escena que raya en lo absurdo… y en lo indignante.
El gobierno del estado, ha decidido instalar un centro de acopio para apoyar al pueblo cubano, en un acto que llaman solidario, fraterno y latinoamericanista. El discurso suena bien… incluso noble. Nadie puede estar en contra de ayudar a quien lo necesita.
Pero aquí la pregunta es inevitable: ¿ya resolvimos las carencias de Oaxaca para andar resolviendo las de otros países?
Porque mientras en el Parque El Llano se recolectan víveres para Cuba, en la Sierra, en la Mixteca, en la Cañada, hay comunidades enteras sin medicamentos, sin agua potable, sin caminos dignos y con familias que apenas comen una vez al día.
¿Dónde está el centro de acopio para los oaxaqueños?
¿Dónde están las jornadas solidarias para nuestros pueblos indígenas que viven en pobreza extrema?
La realidad es dura: Oaxaca sigue siendo uno de los estados con mayores rezagos sociales del país. Hay niños desnutridos, hospitales sin insumos y comunidades abandonadas a su suerte.
Y aun así, el gobierno decide voltear la mirada hacia el extranjero.
No se trata de rechazar la solidaridad internacional. Se trata de entender prioridades. La política pública no puede construirse desde el romanticismo ideológico, sino desde la responsabilidad social.
Porque ayudar a otros mientras ignoras a los tuyos no es solidaridad… es simulación.
Y hoy, en Oaxaca, esa simulación se está exhibiendo a plena luz del día.
El pueblo oaxaqueño no necesita discursos de hermandad internacional… necesita atención, inversión y justicia en su propia tierra.
Así de claro…. Sígame en X como @Visionpolitica7