Hay políticos que cuando dicen que se retiran… se retiran. Pero hay otros que simplemente cambian de escenario, pues se quedaron enamorados del escenario.
Comoto esto porque el expresidente Andrés Manuel López Obrador, aseguró que se iba a retirar de la vida pública, que se iría a su “refugio” en Palenque y que no volvería a intervenir. Pero la realidad es otra: ya ha salido varias veces.
Primero, para presentar su libro. Después, para opinar sobre la detención de Nicolás Maduro. Y ahora, nuevamente, para convocar a una colecta económica… pero no para México, sino para Cuba. Sí, así como se escucha.
El propio López Obrador ha pedido a los mexicanos depositar dinero en una cuenta bancaria para enviar ayuda supuestamente para el pueblo cubano. Una iniciativa que ha generado polémica, no por la solidaridad —que siempre es válida—, sino por la absoluta falta de certeza.
¿Quién audita esos recursos? ¿Quién garantiza que el dinero llegue realmente al pueblo cubano? ¿Dónde está la transparencia? Porque hoy no se trata solo de buenas intenciones… se trata de confianza pública.
Y mientras eso ocurre, aquí en México la realidad es brutal. Hospitales sin medicamentos. Pacientes con cáncer esperando tratamientos que no llegan. Personal médico trabajando en condiciones precarias. Un sistema de salud que, lejos de fortalecerse, sigue arrastrando deficiencias estructurales.
Por eso me pregunto: ¿Por qué pedirle a los mexicanos que volteen a ver a otro país, cuando hay millones de compatriotas que necesitan ayuda urgente? La solidaridad empieza en casa.
Y quienes hoy están donando —muchos de buena fe— deberían preguntarse si ese dinero no tendría un impacto mucho más inmediato salvando vidas aquí, en nuestro propio país. Porque al final del día, el problema no es ayudar…El problema es ignorar a los de casa mientras se mira hacia afuera.
Y también, hay que decirlo con claridad: El retiro político no se declara… se ejerce. Y en este caso, simplemente no ha ocurrido…Sigame en X como @Visionpolitica7.