Visión Política
Que no se olvide.
Por: Fernando Cruz López
Que no quede en el olvido que el descarrilamiento del tres interoceánico, ocurrido el pasado 28 de diciembre en la regiion del Istmo de Tehuantepec, no fue un accidente. Fue una tragedia anunciada. Fue el resultado de una cadena de decisiones equivocadas, advertencias ignoradas y responsabilidades evadidas.
Durante meses, voces de oposición, especialistas y ciudadanos lo dijeron con claridad: ¿por qué la Marina de México, una institución diseñada para tareas de seguridad nacional, vigilancia marítima y defensa, debía encargarse de operar y administrar un sistema ferroviario civil? No era prejuicio, era sentido común. Gobernar no es improvisar.
A esto se sumaron denuncias aún más graves. Testimonios de personas involucradas en la propia construcción hablaron de corrupción abierta: materiales de pésima calidad, grava inadecuada, contratos inflados y decisiones técnicas tomadas con criterios políticos, no de seguridad. Nombres circularon, advertencias se hicieron públicas. Nadie actuó. Nadie quiso escuchar. Nadie quiso frenar lo que hoy cobra vidas.
El resultado es devastador: 14 personas muertas, cientos de heridos y familias rotas para siempre. Y mientras tanto, el discurso oficial busca minimizar, justificar o desviar la atención. Pero aquí no estamos hablando de un error humano aislado ni de un hecho fortuito. Estamos hablando de negligencia estructural.
La pregunta es inevitable y duele: ¿qué más tiene que pasar? ¿Cuántos muertos más necesita este país para que el gobierno federal actúe con responsabilidad? ¿Cuántas tragedias se requieren para que se investigue de verdad, se castigue a los culpables y se lleve a la cárcel a quienes, por corrupción o incompetencia, jugaron con la vida de los mexicanos?
México no necesita discursos triunfalistas cuando hay ataúdes de por medio. Oaxaca no necesita promesas cuando hay heridos luchando por vivir. Necesitamos verdad, justicia y consecuencias. Porque cuando el poder ignora las advertencias, la factura siempre la paga el pueblo.
Y hoy, esa factura se escribió con sangre….Sigame en X como @Visionpolitica7