Visión Política
El DIF Oaxaca y sus problemas
Por: Fernando Cruz López
En Oaxaca hay una pregunta que cada día resuena con más fuerza entre la ciudadanía: ¿qué está haciendo realmente el DIF estatal con más de mil 600 millones de pesos anuales de presupuesto?
Porque cuando uno analiza la realidad —no los informes oficiales ni los discursos— lo que encuentra es abandono, quejas y una profunda preocupación social.
El caso más doloroso y más indignante es el del albergue “Pato”, un lugar que debería representar protección, cuidado y esperanza para niñas y niños vulnerables. Sin embargo, las condiciones en las que se encuentra han sido calificadas por muchos como indignas. Ahí murieron dos niñas de origen haitiano, un hecho que debería haber provocado una revisión profunda, responsabilidades claras y cambios inmediatos.
Pero hasta ahora lo que predomina es el silencio.
¿Cómo es posible que en una institución que maneja más de mil 600 millones de pesos ocurran tragedias de esta naturaleza? ¿Dónde están los controles, la supervisión y la sensibilidad que debería caracterizar a una dependencia encargada de proteger a los más vulnerables?
Y el problema no termina ahí.
Personas con discapacidad, que antes recibían atención en distintos programas del DIF, hoy denuncian que ya no son atendidas como antes. Familias enteras que dependían de terapias, apoyos o asistencia especializada aseguran que los servicios han disminuido o simplemente desaparecieron.
El DIF no es una oficina cualquiera del gobierno.
Es, o debería ser, el rostro humano del Estado.
Cuando el DIF falla, no falla una burocracia… falla la protección de niños, de personas con discapacidad, de adultos mayores, de quienes no tienen cómo defenderse solos.
Por eso la pregunta es inevitable:
¿en qué se está gastando realmente ese presupuesto millonario?
Porque si el dinero existe pero los servicios no se ven, si los programas se reducen y las instalaciones se deterioran, entonces estamos frente a algo muy grave: una institución que está perdiendo su propósito social.
Y Oaxaca no puede permitirse eso.
El DIF debe explicar, transparentar y corregir.
Porque cuando se trata de la vida, la dignidad y la protección de los más vulnerables… no hay margen para la negligencia ni para la simulación….Sigame en X como @Visionpolitica7