Detrás de la estructura criminal que encabezaba Nemesio Oseguera Cervantes, también existía un deterioro físico severo que marcó sus últimos años.
Reportes de inteligencia señalaban que padecía insuficiencia renal crónica, condición que redujo su movilidad y lo obligó a aislarse en zonas remotas de Jalisco. Su liderazgo dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación comenzó a ejercerse a distancia, delegando funciones clave a mandos de confianza.