VISIÓN POLÍTICA
60 años al lado de México
Por: Fernando Cruz López
Hay instituciones y programas públicos cuyo valor no necesita demasiados discursos para demostrarse. Sus resultados hablan por ellos. Uno de estls bueno bueno sí órale perdón es que yo aquí estoy picando aquí sale sale sale es el Plan DN-III-E del Ejército Mexicano, que este 2026 cumple 60 años de haberse aplicado por primera vez.
Fue el 10 de octubre de 1966, cuando el huracán Inés provocó el desbordamiento de los ríos Pánuco y Tamesí, afectando el norte de Veracruz y el sur de Tamaulipas. Ahí comenzó una historia que durante seis décadas ha significado auxilio, rescate y esperanza para miles de familias mexicanas.
Desde entonces, cuando México enfrenta terremotos, huracanes, inundaciones, incendios o cualquier desastre de grandes dimensiones, hay una imagen que se ha vuelto familiar: la llegada de los soldados para ayudar a la población.
Y Oaxaca sabe perfectamente lo que esto significa.
Somos un estado altamente vulnerable a sismos, huracanes, lluvias, deslaves e inundaciones. En muchas comunidades oaxaqueñas, cuando todo parece perdido, hemos visto llegar al Ejército aplicando el plan DN-III-E: evacuando familias, retirando escombros, distribuyendo alimentos, habilitando refugios y ayudando a recuperar caminos y comunidades.
Eso también debe reconocerse. Pues podemos discutir y cuestionar muchas decisiones gubernamentales, pero existen instituciones y programas que han demostrado durante décadas su utilidad social. El DN-III-E es uno de ellos.
Incluso su experiencia después del terremoto de 1985 fue un antecedente importante para la conformación del Sistema Nacional de Protección Civil.
Sesenta años después, México sigue necesitando un Ejército preparado no solamente para defender la soberanía nacional, sino para tender la mano cuando la naturaleza golpea.
Y detrás de esas siglas —DN-III-E— hay algo profundamente humano: soldados cargando niños, trasladando enfermos, entregando alimentos, removiendo lodo y entrando donde muchas veces nadie más puede llegar.
Por eso, a 60 años de aquella primera operación, hay que decirlo claramente:
El Plan DN-III-E debe preservarse, fortalecerse y reconocerse.
Y más olvidar que cuando llega la tragedia, desaparecen colores partidistas e ideologías.
En ese momento solamente existen mexicanos ayudando a mexicanos.
Y durante seis décadas, el Plan DN-III-E ha estado ahí. Sirviendo a México… Sígame en X como @Visionpolitica7