Visión Política
El T-MEC en grave peligro
Por: Fernando Cruz López
Hay temas que parecen lejanos para el ciudadano común, pero que terminan impactando directamente el bolsillo de millones de familias. Uno de ellos es el Tratado comercial que hay entre México, Estados Unidos y Canadá, mejor conocido como T-MEC.
Para entender su importancia basta un dato: alrededor del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos. Millones de empleos en la industria automotriz, electrónica, agroalimentaria y manufacturera dependen de que ese tratado siga funcionando. En pocas palabras, el T-MEC es uno de los principales motores de la economía nacional.
Sin embargo, hoy ese acuerdo enfrenta uno de sus momentos más delicados.
En el vecino país del norte crecen las voces que cuestionan si México está cumpliendo realmente con los compromisos asumidos. Los temas son diversos: el respeto al Estado de derecho, la certeza jurídica para las inversiones, la política energética que favorece a las empresas del Estado, las restricciones a compañías extranjeras y, más recientemente, la creciente preocupación por la infiltración del crimen organizado en sectores estratégicos de la economía y del gobierno.
Si a ello se suman las tensiones comerciales, los aranceles que periódicamente amenazan con imponerse y la revisión obligatoria del tratado que se aproxima en 2026, el panorama deja de ser una simple discusión diplomática para convertirse en un asunto de seguridad económica nacional.
México necesita más que nunca enviar señales de confianza al mundo. Necesita demostrar que respeta la ley, que protege las inversiones, que combate frontalmente la corrupción y que garantiza condiciones parejas para competir.
Porque perder las ventajas del T-MEC no sería un golpe para un gobierno o para un partido político. Sería un golpe para millones de trabajadores, para las pequeñas empresas, para los productores del campo y para miles de familias que dependen de una economía abierta y competitiva.
El futuro del T-MEC no se decidirá con discursos ni con conferencias mañaneras. Se decidirá con resultados, con instituciones fuertes y con la voluntad de demostrar que México sigue siendo un socio confiable.
No debemos perder de vista que no solamente está en juego el principal acuerdo comercial del país, lo que realmente está en riesgo no es un tratado… es el futuro económico de México y de millones de mexicanos…Sigame en X como @Visionpolitica7.