VISIÓN POLÍTICA / ¿Filtros en Morena? / Por: Fernando Cruz López

VISIÓN POLÍTICA / ¿Filtros en Morena?  / Por: Fernando Cruz López
VISIÓN POLÍTICA
¿Filtros en Morena? 
Por: Fernando Cruz López

Morena asegura que ahora habrá filtros para seleccionar a sus futuros candidatos. Su dirigencia nacional afirma que serán muy vigilantes, que no vetarán a nadie de manera anticipada y que toda acusación deberá probarse. El discurso suena correcto. El problema es que llega demasiado tarde.

Los mexicanos no están preocupados únicamente por quiénes podrían incorporarse al partido en el futuro. La gran pregunta es otra: ¿qué pasó con quienes ya llegaron al Senado, a la Cámara de Diputados, a los gobiernos estatales y a las presidencias municipales bajo las siglas de Morena? ¿Dónde estuvieron esos famosos filtros cuando fueron postulados?

Durante los últimos años, el país ha visto desfilar una larga lista de funcionarios, legisladores y gobernadores morenistas envueltos en investigaciones, escándalos, presuntos actos de corrupción y señalamientos por posibles vínculos con grupos del crimen organizado. Independientemente del desenlace jurídico de cada caso, el daño político ya está hecho. La confianza ciudadana se erosiona cada vez que aparece un nuevo expediente, una nueva investigación o un nuevo señalamiento.

No basta con decir que toda acusación debe probarse. Eso corresponde a los tribunales. Pero en política también existe la responsabilidad ética y la obligación de cuidar la imagen de quienes representan a millones de ciudadanos. Gobernar exige algo más que cumplir con la presunción de inocencia; exige ofrecer perfiles cuya trayectoria genere confianza y credibilidad.

Hoy Morena enfrenta el costo de haber privilegiado, en muchos casos, la rentabilidad electoral sobre la calidad moral de sus candidatos. Abrió las puertas a personajes provenientes de prácticamente todos los partidos políticos, sin que pareciera importar demasiado su pasado, siempre y cuando garantizaran votos. Ese pragmatismo hoy les está pasando una costosa factura.

Por eso, anunciar nuevos filtros difícilmente convencerá a una ciudadanía que observa con preocupación cómo continúan apareciendo nombres de legisladores, senadores y gobernadores ligados a investigaciones o escándalos públicos. La confianza no se recupera con conferencias de prensa; se recupera con hechos, con transparencia y con una verdadera depuración interna.

Las elecciones del 2027 serán una prueba decisiva. Los ciudadanos ya no votarán únicamente por un color o por un discurso de transformación. Examinarán con mucho mayor cuidado quiénes aparecen en la boleta. Porque en política, cuando la credibilidad se pierde, ningún filtro alcanza para recuperarla de un día para otro…Sigame en X como @Visionpolitica7 

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