No es una broma, es un atentado. Cesáreo Tomás Vásquez García, Jefe de la Unidad Jurídica del Registro Civil de Oaxaca, ha convertido su oficina en un escenario de riesgo para los trabajadores, tras ser señalado de drogar deliberadamente a sus compañeros mediante el suministro de dulces contaminados con sustancias psicotrópicas.
Aprovechándose de la confianza y la jerarquía de su cargo en las oficinas de la calle Santos Degollado, Vásquez García ofrecía "gomitas" a los empleados que acudían a su despacho para trámites de firmas.
Lo que parecía un gesto de cortesía laboral era, en realidad, la administración de dosis de marihuana que terminaron por enviar a dos trabajadores directamente al hospital.
Los efectos fueron devastadores:
Convulsiones y pérdida del conocimiento: Una trabajadora colapsó tras retirarse de la oficina, sufriendo espasmos y vómitos antes de ser ingresada de emergencia al IMSS.
Otro empleado fue localizado inconsciente en inmediaciones del parque Santos Degollado, requiriendo el auxilio de paramédicos y traslado en ambulancia.
Los resultados toxicológicos del IMSS no dejan lugar a dudas: positivo a cannabis.
Cesáreo Tomás Vásquez García no es un desconocido para los expedientes de quejas. El funcionario arrastra un historial de denuncias por violencia y acoso laboral. Sin embargo, este último acto escala a la categoría de delito contra la salud, una conducta que el Código Penal sanciona con penas privativas de la libertad, al tratarse del suministro de estupefacientes sin el consentimiento de las víctimas.
Lo más alarmante no es solo el acto criminal de Vásquez García, sino la respuesta de sus superiores y de las delegadas Alma Delia Díaz Cruz y Yadira Araceli Castellanos Cruz. En lugar de proceder con el cese inmediato y la denuncia ante la Fiscalía, la instrucción interna fue cínica: “no hagan más grande el asunto”.
La institución ha optado por:
Minimizar el delito: Calificar la intoxicación como una "broma".
Revictimizar: "Comisionar" (desterrar) a los afectados de su centro de trabajo habitual para silenciarlos.
Encubrir: Mantener en el cargo a un individuo que representa un peligro físico y legal para el personal.
¿Cómo puede un Jefe de la Unidad Jurídica, encargado de velar por la legalidad, violar la ley de forma tan flagrante? La permanencia de Vásquez García en su puesto es un insulto a la administración pública de Oaxaca.
Mientras el agresor sigue despachando, las víctimas enfrentan secuelas de salud y el acoso de una estructura que prefiere ocultar un crimen que castigar a un funcionario peligroso.
Abogados presentarán las denuncias correspondientes.