Estudiantes de preparatorias fueron citados desde las 7 de la mañana en el gimnasio de CU para subirlos a autobuses y llevarlos al Auditorio Guelaguetza, al informe regional de la presidenta Claudia Sheinbaum, que será hasta las 2:30 de la tarde, si comienza puntual.
Para cumplir con el acarreo, se interrumpieron actividades académicas. Bajo la rectoría de Farid Acevedo López, las aulas pueden esperar cuando al poder le urge llenar eventos políticos.
Y como se dijo desde la campaña de Farid Acevedo, la UABJO, se convertiría en capital político de Morena, eso está sucediendo.
Vale la pena que el rector responda: ¿quién ordenó movilizar a los estudiantes?, ¿la asistencia fue realmente voluntaria?, ¿quién puso los autobuses?, ¿quién los pagó?, ¿con qué recursos?
Porque la UABJO es una universidad autónoma, no una oficina de movilización de Morena ni una fábrica de asistentes para actos oficiales, o votantes con credencial para el acarreo electoral.
Farid Acevedo debería estar defendiendo la autonomía y garantizando clases, no poniendo estudiantes y estructura universitaria al servicio del Gobierno del Estado de Oaxaca .
La autonomía no se presume en el membrete: se defiende frente al poder. Y hoy, en la UABJO, la subieron a un autobús.