La indignación crece en el ámbito educativo de Oaxaca tras la denuncia penal y pública en contra de Angélica García Pérez, directora general del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO), a quien señalan por la presunta falsificación de firmas, además de una serie de irregularidades graves que incluyen corrupción, nepotismo y falta de pago a trabajadores jubilados.
El denunciante, exdirector del plantel 39 El Nazareno, aseguró que las “mañas” de la funcionaria quedaron al descubierto mediante documentos oficiales que presuntamente contienen firmas apócrifas, situación que ya fue puesta en conocimiento de la Fiscalía, al tratarse —afirmó— de un delito que podría configurarse tanto en el ámbito local como federal.
De acuerdo con lo expuesto, estas prácticas no serían hechos aislados, sino parte de un patrón de abusos y manejo irregular del COBAO, donde también se han denunciado actos de nepotismo, decisiones discrecionales y el incumplimiento en el pago a personal jubilado, afectando directamente a quienes dedicaron años de servicio a la institución.
El denunciante hizo un llamado enérgico a la Fiscalía para que no se proteja a nadie desde el poder, advirtiendo que la sociedad estará vigilante para que este caso no quede impune, como ha ocurrido con otros señalamientos contra funcionarios de alto nivel.
“Si se confirma la falsificación de firmas, no se trata de un error administrativo, sino de un delito grave que debe castigarse con todo el peso de la ley”, señalaron voces críticas al interior del sector educativo.
Hasta el momento, Angélica García Pérez no ha fijado una postura pública frente a las acusaciones. Mientras tanto, el caso comienza a generar presión social y exigencias para que las autoridades actúen con firmeza y transparencia.
La ciudadanía y la comunidad educativa demandan justicia, rendición de cuentas y el fin de la impunidad en una institución clave para la formación de miles de jóvenes oaxaqueños.