El alcalde juchiteco atestigua la entrega del Centro Cultural del Istmo, reflejo del compromiso que el gobernador mantiene con Juchitán.
Al acompañar la entrega del Centro Cultural del Istmo, el presidente municipal Miguel Sanchez Altamirano afirmó que el trabajo coordinado entre el Gobierno de Oaxaca y la administración municipal no es producto de la improvisación, sino de acuerdos, gestión permanente y voluntad política. Así lo expresó al acompañar al gobernador Salomón Jara Cruzdurante este acto, señalando que esta obra da muestra concreta de una relación institucional que permite retomar, concluir y dar continuidad a proyectos estratégicos para el municipio.
El alcalde destacó que el gobernador ha demostrado su cercanía con hechos, particularmente en proyectos de infraestructura que impactan de manera directa en la vida social y cultural del municipio. Recordó que esta obra permaneció inconclusa durante años y que fue retomada a partir del compromiso asumido por el mandatario estatal, quien anunció públicamente su reactivación y hoy materializa ese compromiso con la entrega de un espacio listo para fortalecer la vida cultural del municipio.
El Centro Cultural del Istmo cuenta con capacidad para 2 mil 600 personas e integra auditorio, escenario, camerinos y sanitarios, destinado a albergar eventos artísticos, académicos y sociales. Para su desarrollo se destinaron más de 39 millones de pesos, inversión que fortalece la infraestructura cultural regional. A un costado del recinto también se construye un Centro Multitareas, que ampliará los servicios comunitarios y espacios de formación para distintos sectores.
Durante su intervención, el gobernador Salomón Jara expresó su reconocimiento por la confianza que el municipio ha depositado en su administración, reiterando que su gobierno continuará impulsando proyectos estratégicos en la región del Istmo. “Amor con amor se paga”, señaló, al agradecer el respaldo recibido.
Con la entrega del Centro Cultural del Istmo, se recupera un proyecto que durante años permaneció detenido y que hoy abre sus puertas para las nuevas generaciones. Más que concreto y estructura, este espacio representa una oportunidad para que la cultura, el arte y la identidad sigan teniendo un lugar propio en la vida de la ciudad.