Visión Política
El mensaje fue escuchado
Por: Fernando Cruz López
La pasada revocación de mandato no fue un trámite menor ni un simple ejercicio político: fue un termómetro social que arrojó un dato contundente. Una parte importante de la ciudadanía expresó inconformidad, cansancio y exigencia de resultados. Y hoy, hay que decirlo con claridad: el Ejecutivo estatal decidió hacer eco de ese mensaje.
Como lo habia prometido, ayer el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz anunció a las y los nuevos integrantes del gabinete legal y ampliado, marcando el inicio de una nueva etapa en su administración. Una etapa que, al menos en el discurso y en los perfiles presentados, busca corregir el rumbo.
Lo relevante no es sólo el anuncio, sino el criterio. El propio gobierno ha señalado que estos nombramientos responden a factores técnicos, trayectoria limpia y una clara orientación a resultados. Y eso es justo lo que la sociedad venía demandando: menos cuotas políticas, menos improvisación y más capacidad probada en el ejercicio público.
Durante meses, Oaxaca observó un gabinete cuestionado, con áreas que no dieron el ancho y funcionarios más preocupados por los reflectores o los privilegios que por resolver los problemas reales de la gente. La revocación de mandato dejó claro que esa etapa debía cerrarse. Y hoy, con estos cambios, el Ejecutivo reconoce —aunque sea de manera implícita— que había ajustes urgentes por hacer.
Ahora bien, el reto apenas comienza. Porque los nombramientos, por sí solos, no transforman la realidad. La ciudadanía no espera discursos, espera resultados medibles, políticas públicas eficaces y un gobierno que recupere la confianza perdida.
Esta recomposición del gabinete es una oportunidad. Una oportunidad para demostrar que se aprendió la lección, que se escuchó a la sociedad y que el gobierno está dispuesto a corregir sin soberbia. Si esta nueva etapa se traduce en eficiencia, transparencia y resultados, el golpe de timón habrá valido la pena.
De lo contrario, la exigencia social volverá a manifestarse. Porque en Oaxaca, el mensaje ya fue claro: la paciencia tiene límites y el poder también debe saber escuchar…Sigueme en X como @Visionpolitica7