De Frente

La reciente operatividad de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el estado de Chihuahua —bajo la venia del gobierno de la panista Maru Campos— no es un hecho aislado ni una simple coincidencia logística. Por el contrario, representa la actualización de un expediente histórico que el periodista Manuel Buendía documentó con precisión quirúrgica en la década de los setenta: la simbiosis estratégica entre el Partido Acción Nacional y los intereses de desestabilización de Washington.